jueves, 24 de abril de 2014

Selfie.

En el instituto,  me mandaron una redacción titulada “Autorretrato”. Como a mí me daba una vergüenza enorme hablar de mí, le di una vuelta al título y expliqué la historia de un autorretrato olvidado en un museo. Saqué muy buena nota.
Pocas veces hablo de mí misma, la verdad es que la gente me pregunta poco. Creo que por eso escribo.
Soy adicta a muchas cosas. Cuando algo me gusta, me encanta. Cuando algo me disgusta, soy la detractora más cruel. Resulta que nací en Octubre, por lo cual soy Escorpio. Cosa que quiere decir que no pienso creer en el horóscopo, pero lo leo. Cosa que quiere decir que si tú, lo lees delante de mí, me haré una rápida idea mental al ver como reaccionas cuando termines de leerlo.
Sí. Tengo tendencia a hacer estereotipos culturales. Todos erróneos por supuesto. Ya que, como dice mi amado Murakami, “nunca te fíes de las apariencias”.
Pero no puedo evitarlo. Siempre que veo a alguien a quien le gusta el cine, me cae bien. Si alguien me habla mucho de política, me cae mal. Si alguien no tiene ni idea de política me cae peor.
Con el tiempo tejemos nuestra personalidad a base de pequeños hábitos que se  convierten en el cemento base de nuestra manera de ser.
Por ejemplo, a mi me gusta el vino tinto. Me gustan los hombres inteligentes. Me gustan los gatos y los perros. Me gusta el cine que me entretiene. Cada vez soporto menos hablar de relaciones, sentimientos o problemas de pareja. No me gusta la gente que no es feliz, o que no sabe cómo serlo. Y si algo aprecio, más que los grandes gestos, son los pequeños. Suelo ser bastante optimista. Y tengo ese sexto sentido que me hace ver cosas que los otros no ven. Antes de que me imaginéis hablando con muertos, quiero aclarar que soy una observadora nata de detalles. Y muchas veces mi clarividencia, no es más que observación atenta. Sí, de pequeña me leí las obras completas de Sherlock Holmes. Y eso, marca.
Volviendo a las apariencias. Vuelvo a ser rubia, por fin. Me gustan los coches. Mucho. Me encantan las conversaciones largas. Y los amores cortos. No soporto las despedidas. Y el paraíso para mí, sería un club de jazz, lleno de humo en blanco y negro. Canto en el coche. Cada vez corro más. Quizá, porque ya no tengo tanto miedo, o a lo mejor es que ya no tengo tanto tiempo, quien sabe lo que nos pasa al hacernos mayores. Y cada vez me gusta menos planificar las cosas.
Algunos me llaman Sofía, Sofi o Sof. A veces firmo con un “S” mis mails. Y sé que a mi "Yo de instituto" le gustaría ver en quien se ha convertido.
Encantada de conoceros.
Bien, señor Alamón de clase de literatura de 2º de BUP, esta es mi redacción.

  

martes, 8 de abril de 2014

Wanderlust, y otras curiosidades...

Siempre que llega el buen tiempo tengo ganas de irme de “roadmovie”. Eso tan generación “Beatnik” de coger el coche y ver donde te lleva la carretera. Los alemanes llaman a ese sentimiento por ver y explorar mundo, “Wanderlust”. Pues sí, esta primavera estoy poseída por el Wanderlust. Algo habrá que idear. Se aceptan propuestas y recomendaciones de rutas.

Esta semana, he oído una palabra que me ha llamado la atención porque la he escuchado en más de tres ocasiones distintas: “Algoritmo”, que queda súper bien si la dejas caer en una conversación. Y todos te miran con cara de: Hay que ver que leída es esta chica, pedante también, pero leída un rato. Pero exactamente ¿Qué es un algoritmo? Pues no deja de ser una serie de pasos organizados que describe el proceso que se debe seguir, para dar solución a un problema específico. O eso dice la wikipedia. 
¿Lo habéis pillado? Yo tampoco. Bueno, hay otras definiciones, pero en resumen para rubias como yo, es una fórmula matemática que te da soluciones a problemas cuotidianos. Se usa mucho. ¿Queréis ir en metro de Palau Reial a Jaume I? Mentalmente buscamos la línea con enlaces más cortos, menos engorrosos y si puede ser con escaleras mecánicas...pues acabamos de utilizar un mini algoritmo. Pero resulta que una investigadora del MIT, ha creado un algoritmo que detecta las risas falsas. En serio, ¿quién paga estos estudios? Y ¿nos serán de útiles para algo? Sé que estáis pensando: ¿Para qué me están contando esto? No sé, yo cuento, tú úsalo como quieras. Pero la próxima vez que busques impresionar a alguien introduce la palabra algoritmo. Ya verás como cae. Fijo, fijo.

Y aparcamos las clases de mates que no vais a utilizar para nada, al menos conscientemente y vamos a los aniversarios. El pasado 5 de Abril, iba yo conduciendo y escuchando la radio y me enteré que hacía 20 años que había muerto Kurt Cobain. En radio 3, hablaron de él. A un nivel que yo no sabría reproducir, pero me dio tanta pena que casi tengo que parar en el arcén y abrazar a alguien. Pero como yo no soy de regodearme mucho en mi pena,  me pregunté, si Kurt viviera ahora, ¿seguiría siendo el rey del grunge? Seguramente ya estaría separado de Courtney Love, no nos engañemos, casarse con esa mujer no fue tu idea más brillante Kurt. Mi teoría es que haría de jurado en algún concurso de la tele, sería escritor de libros de autoayuda, productor de Hollywood, o director "indie". O a lo mejor me equivoco y el grunge y el Seattle Sound seguirían vivos. No, no creo. Como dice Charlie Brown, siempre estoy muy segura de las  cosas opinables.

Os dejo seguir disfrutando de este fantástico mes de Abril, seguro que todos estáis haciendo cosas muy interesantes y tenéis muchos planes para esta Semana Santa. Pues tanto si cuando os vais de viaje escucháis música de almas desgarradas, cantáis a voz de grito “American Pie” igual que hago yo, o tarareáis lo último de PitBull, os deseo que seáis felices, os dejéis seducir por el Wanderlust y exploréis el mundo.
Lo retiro. Los que escuchan Pitbull… en serio, ¿qué estáis haciendo con vuestra vida chicos?

Un abrazo y hasta la próxima. 

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA.

La obsolescencia programada es un invento tecnológico. Para los pocos a los que no les suene la expresión imaginad que vais a una tienda y...